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Ansiedad: El síndrome del impostor

Ansiedad: El síndrome del impostor

¡Soy un fraude!, ¡No sirvo para nada!, ¡Estoy engañando a todos!, ¡No soy merecedor de mi propio éxito!

El síndrome del impostor es una experiencia psicológica en la que las personas dudan de sus logros y tienen un miedo persistente de ser expuestas como un «fraude». A pesar de la evidencia de su competencia, estas personas creen que no merecen su éxito y atribuyen sus logros a la suerte o a factores externos.

Identificar el síndrome del impostor puede ser complicado, ya que muchas personas no son conscientes de que lo padecen. Algunas señales que pueden ayudarte a identificarlo serían:

  • Sentimientos de inseguridad: Sentir que no eres lo suficientemente bueno o que no mereces tus logros.
  • Atribuir el éxito a la suerte: Creer que tus logros se deben a la suerte o a factores externos, en lugar de a tu habilidad y esfuerzo.
  • Miedo a ser descubierto: Tener un miedo constante a que otros descubran que no eres tan competente como aparentas.
  • Evitar nuevos desafíos: Evitar tomar nuevos desafíos o responsabilidades por miedo a fracasar.

Algo que deberemos tener en cuenta es que esos sentimientos de inseguridad y bloqueos no son algo que surge espontáneamente, como si fuera algo ajeno a nosotros que de pronto “aparece”. En realidad, esas características forman parte de la identidad de las personas que lo padecen, la cual se ha ido forjando a lo largo de los años, basándose en las experiencias vividas y el ambiente emocional en el que se han ido desarrollando desde la infancia. En ocasiones durante la concepción e incluso la preconcepción.

Por ejemplo, alguien que de pequeño fue juzgado por su físico, su forma de comportarse o de relacionarse, puede que en su vida adulta haya obtenido como recurso el no “mostrarse” para “no ser visto” y de esa manera evitar ser juzgado.

En contrapartida, puedes encontrarte a alguien que fue sobrevalorado, “que bien se te da”, “eres el mejor”, “es que como tú no hay nadie”, que en principio parecen frases de ánimo y valoración, pero que detrás de ellas se puede esconder un alto nivel de autoexigencia para cumplir con las expectativas de los demás y, por lo tanto, no dar pie a poder cometer errores o no ser el mejor. No “mostrarse” sería el recurso para no “decepcionar” a quienes crees que esperan mucho de ti.

También podemos encontrarnos a quien creció en un ambiente demasiado exigente, donde el error no estaba permitido o era castigado. Esto pudo dar pie a la creencia de “debo ser perfecto/a, y si no, no valgo”. Eso hace que su nivel de perfeccionismo le lleve a un estrés constante y una desvalorización si no cumple con el objetivo marcado.

Estos son algunos ejemplos que hemos podido observar en aquellas personas a las que hemos acompañado en sus procesos, pero no son las únicas ni son determinantes, cada persona lleva una información inconsciente y gestiona las experiencias desde la misma.

Es por ello que, a la hora de querer trabajar ese síndrome y los resultados de padecerlo, no deberemos limitarnos solo a obtener recursos conductuales, sino que también es importante conocer y comprender de dónde parten esos conceptos que se tienen de uno mismo.

¿Puede el síndrome del impostor generar ansiedad y producir síntomas físicos?

Aunque cada persona es un mundo y todo depende de cómo se gestione cada situación o experiencia, es cierto que aquellas personas que padecen el síndrome del impostor ya parten de una base de desvalorización que hace que enfrentarse al “mundo”, ya sea en el ámbito familiar, laboral o social, les genere estrés.

Como sabemos, un estrés constante nos puede llevar a generar determinados síntomas psicológicos, como ansiedad, depresión y físicos. En esta ocasión vamos a hablar de qué síntomas físicos nos puede producir estar expuestos a ese estrés y los cuales a su vez se pueden relacionar con la ya mencionada ansiedad:

 

  • Palpitaciones: Latidos del corazón rápidos o irregulares.
  • Sudoración: Sudoración excesiva, especialmente en situaciones de estrés.
  • Temblores: Temblor en las manos o en otras partes del cuerpo.
  • Fatiga: Sensación constante de cansancio y agotamiento.
  • Problemas digestivos: Malestar estomacal, náuseas o diarrea.
  • Sequedad de boca
  • Mareos

Recursos para superar el síndrome del impostor

Superar el síndrome del impostor requiere tiempo, esfuerzo y el verdadero deseo de querer hacerlo, pero es posible con los recursos adecuados. Aquí proponemos algunos de ellos; que pueden ayudarte en un nivel de cambio de conducta, pero recuerda que el verdadero cambio, se encuentra en la raíz del problema.

  1. Reconoce tus logros: Haz una lista de tus logros y reconoce tu esfuerzo y habilidad en cada uno de ellos.
  2. Practica la autocompasión: Sé amable contigo mismo y reconoce que todos cometemos errores y tenemos momentos de duda. Es gracias a los errores que podemos seguir mejorando y perfeccionándonos.
  3. Establece metas realistas: Fija metas alcanzables y celebra tus progresos, por pequeños que sean.
  4. Busca apoyo profesional: Considera la posibilidad de buscar ayuda de un profesional para trabajar en tus inseguridades y desarrollar estrategias para superarlas.
  5. Conoce qué información inconsciente hay detrás de tu manera de gestionar las experiencias: Conocer cuáles son tus creencias inconscientes en relación a ser alguien que puede sobresalir en algún área, o bien relacionado con el estar expuesto públicamente, etc., te puede ayudar a llegar a la comprensión y cambiar la percepción que tienes de ello y con eso comenzar a gestionar tus experiencias desde un mayor equilibrio.

Poder superar este síndrome te abre las puertas a nuevas posibilidades:

  • Tal vez desees desarrollar un nuevo proyecto.
  • Conseguir un sueño.
  • Sentirte seguro/a de ti mismo/a.
  • Enfrentar las situaciones con valentía.
  • Creerte merecedor/a de tus logros.
  • Ser auténtico/a y poder mostrarte al mundo como realmente eres.

 

 

Nosotras te ofrecemos recursos para ello combinando tu información inconsciente y tu energía. Si estás interesado/a en conocer más y formar parte de este proyecto, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.